martes, 20 de mayo de 2008

Tianguis del trueque, artículo en la Gaceta de la UdG

Porque el dinero no siempre valora a los objetos como lo merecen, es necesario intercambiarlos por otros artículos que de la misma manera sean funcionales. Fue así como Andrés Pichardo, estudiante de biología y miembro de Grupo Ambiental Insecta organizó en el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), junto con algunos de sus compañeros, el tianguis del trueque. “El costo que pone el mercado a los productos suele ser arbitrario, aunque también depende de la oferta y la demanda; pero en este tianguis el valor que tienen las cosas lo determinan los negociantes de acuerdo a su utilidad real”.

Desde un bolígrafo, hasta una chaqueta. En el tianguis del trueque hubo de todo: plantas, figuras de piedra, blusas, batas para el laboratorio, cortineros, lentes, pulseras, collares, floreros, fotografías, sombreros, artículos para la computadora y hasta una ratonera. Pero lo que más predominó fueron libros, discos y películas. Lo único que no se pudo intercambiar fueron apuntes, trabajos o exámenes, “para no fomentar la flojera en el alumno”. La idea fue evitar que se sigan fomentando en la sociedad los hábitos del consumismo, que ya bastante arraigados se tienen, pues “forma parte de una degradación ambiental que pone en peligro la propia especie humana, la vida”.

Otro de los problemas que disminuyen con la práctica del trueque, comenta Luisa Rea, otra integrante del grupo Ambiental y estudiante de biología, es la acumulación de basura. “Hay una gran cantidad de basura y se tiene la idea de comprar, comprar y comprar, teniendo en casa muchas cosas que son útiles, pero que a nosotros tal vez ya no nos sirven… el trueque también se aprovechó para restarle valor al dinero y disminuír ese consumismo. El chiste es buscarle dueño a esas cosas que se pensaban tirar, pero que aún pueden ser utilizadas”.

Eran las 10 de la mañana cuando un cúmulo de estudiantes se concentró junto a las mesas repletas de artículos, en busca de alguno que pudiera serles útil. Quienes no tenían algún objeto para intercambiar, recurrieron al recurso convencional: el dinero. Sin embargo, el objetivo fue fomentar el intercambio de objetos.

Debido a que los estudiantes de diferentes Centros continúan interesados, se pretende que estas prácticas se realicen cotidianamente. Quienes quieran acudir a un próximo tianguis del trueque, podrán consultarlo proximamente en la página del CUCBA.


Por: Araceli Llamas Sánchez

Adaptado de: La Gaceta de la Universidad de Guadalajara No.527 (19/05/2008)

1 comentario:

krisk dijo...

Me parece genial que hagan este tipo de eventos, ojalá que pronto se puedan hacer en más lugares...